Todo lo que está puede aparecer en la foto

Lo aprendí en Apertura, esa escuela de fotografía que tanto recomiendo, sobre todo porque prima un buen rollo que es difícil encontrar, incluso en Escuelas de fotografía. El caso es que Michelo Toro, su director, puso el dedo delante de sí mismo y dijo: ¿qué ves aquí?… Tú ¿qué responderías? Efectivamente, todo el mundo dice “un dedo”.

Debemos saber que todo lo que está puede aparecer en la foto. De forma frecuente nuestra mirada se centra en un objeto, una persona, una zona de todo lo que capta nuestra visión. Pero cuando hacemos la fotografía nos damos cuenta de que la imagen resultante comprende toda serie de elementos. La palmera de detrás de la cabeza como si fuera un sombrero, la farola, un papel en el suelo, alguien que camina… la lista es larga. O sea, todos son elementos que a veces no podemos controlar y estropean la composición de nuestra toma.

Sin embargo, en otros casos sí que tenemos la opción de esperar, encuadrar de nuevo, desenfocar el fondo reduciendo la profundidad de campo, cambiando al sujeto de lugar, etc. Es decir, un fotógrafo cuando está a punto de apretar el gatillo debe fijarse, no sólo en eso que le llama la atención, sino en lo que tiene detrás, a un lado y al otro. Es decir, en todo el plano.

Buceando la serie del gimnasio que hice en Santiago de Cuba he buscado algún ejemplo para ilustrar esto que digo.

No sé si observarán algo que les molesta de esta imagen. Realmente el encuadre podría mejorarse bajando la toma para que aparezcan algo más las rodillas y reducir el espacio superior. También centrar un poco más a Giordanis, el chico que hace el ejercicio de press de banca. Sin embargo, aparte de esto, ¿qué sigue molestando…?

A mí me estorban, además, dos elementos. Primero, la cabeza de Papa que apere detrás (triángulo amarillo). Y después, la del chico que se sitúa en la máquina de dorsales, está tan cerca del codo de Giordanis que desvirtúa la imagen (triángulo rojo).

En este caso, hice varias fotografías, por supuesto. Y yo disparaba a lo vivo tratando de conseguir alguna buena captura. Los amigos cubanos estaban entrenando mientras les sacaba fotos. En ningún momento les pedí que posaran. Al contrario, huyo de este tipo de imágenes porque opino que desnaturalizan la mirada. Llámenlo manía si quieren, pero para mí la fotografía ha de recoger (o aspirar a ello) el momento con la menor (siempre la hay) intervención del fotógrafo y la cámara.

En esta última parece que todo cuadra. No hay elementos que distraen y la composición jugando con diferentes triángulos le otorgan el dinamismo que requiere este tipo de acción. Los brazos de ambos gimnastas, los chicos del fondo, la inclinación de la barra…

Giordanis realizando un ejercicio de Press de banca (Santiago de Cuba, 2010).

Giordanis realizando un ejercicio de Press de banca (Santiago de Cuba, 2010).

Esta es una de las lecciones de fotografía más importantes que me han dado, al menos por lo simple que es y los resultados que se obtienen si la consideramos. Hay quienes ni se dan cuenta de estos detalles cuando tienen la foto delante, pero a alguien acostumbrado y aficionado al mundo de la imagen no se le pasará por alto esa mujer caminando que desequilibra la composición, el rojo del extintor en una esquina que desvía la atención, o cualquier otro elemento por pequeño que este sea. Así que recordad: ¿Qué ves aquí? Todos dijimos “un dedo” y Michelo respondió: ¿Tan pequeño soy?

Imagen de cabecera: Interior de una camioneta que transporta pasajeros en Santiago de Cuba.

3 Comments Todo lo que está puede aparecer en la foto

  1. María (Mil Colinas)

    ¡Gracias por los buenos consejos!
    No se me olvidan todos los que nos diste en Rwanda, aunque a veces no los ponga en práctica… Demasiadas cosas a tener en cuenta. Supongo que hay que ir interiorizándolas.
    ¡Un abrazo!

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