Mártir del liberalismo: Mariana

Como el otro día en clase me preguntaron ustedes acerca de Mariana Pineda y no tenía demasiada información al respecto. Les dejo aquí esta historia interesante, de una mujer luchadora, que murió mártir de la causa liberal.

Mariana Pineda por Juan Antonio Vera Calvo en 1862

Nace el 1 de septiembre de 1804 en Granada y muere el 26 de mayo de 1831 ejecutada por garrote vil en la misma ciudad, a la edad de 26 años. Fue una heroína española que luchó por la causa liberal —en contra del absolutismo de Fernando VII— en el siglo XIX. Se casa muy joven, a los 15 años, con un militar ya retirado y con mala salud, Manuel Peralta Valte, firme partidario del bando liberal. Y el 31 de marzo del año siguiente nace su primer hijo, enviudando tres años después, en 1822, aunque ya con dos hijos a su cargo.

Mariana también se compromete con la causa liberal o defensa de los ideales de la ilustración, y empieza a involucrarse cada vez más en contra de los partidarios del absolutismo y del rey Fernando VII. La lucha entre liberales y absolutistas se recrudece; en 1828 una gran conspiración desembocó en una oleada de arrestos y ajusticiamientos. Pineda afronta la situación con actitud militante; es uno de los cómplices de la huida de prisión de su primo, el capitán Fernando Álvarez de Sotomayor, destacado liberal condenado a muerte a causa del levantamiento de los ejércitos de Andalucía contra el rey en 1820 promovido por el general Rafael de Riego. Mariana consigue introducir un hábito completo de fraile y unas barbas postizas, con la que se fuga por la única puerta de su celda, y aunque todos dan por hecho que es la principal cómplice, los absolutistas no pueden juntar pruebas en su contra. También colabora ayudando a presos, sirviendo de enlace con exiliados desde Gibraltar, o sirviendo su casa de refugio a gente comprometida, pese a estar sometida a estrecha vigilancia de la policía.

En 1831, en un registro de su casa, Ramón Pedrosa y Andrade, comisionado especial para las causas de conspiración contra la Seguridad del Estado, una especie de policía política, requisa una bandera en la que se había bordado en hilo rojo el lema liberal —Igualdad, libertad y ley—. Es arrestada, acusada de conspiración o insurrecta, e inmediatamente encarcelada. Intenta escapar disfrazada de anciana, pero es detenida de nuevo y encerrada en el convento de Santa María Egipciaca de Granada, que utilizado originariamente para rehabilitar prostitutas había degenerando en una cárcel común para mujeres. Durante el juicio se le intenta convencer de que delate a sus cómplices a cambio de perdonarla, pero ella se niega: «Nunca una palabra indiscreta escapará de mis labios para comprometer a nadie. Me sobra firmeza de ánimo para arrostrar el trance final. Prefiero sin vacilar una muerte gloriosa a cubrirme de oprobio delatando a persona viviente». Finalmente, en un proceso lleno de irregularidades, Fernando VII firma su sentencia de muerte en base al artículo número 7 del decreto de 1 de octubre de 1830: «Toda maquinación en el interior del reino para actos de rebeldía contra mi autoridad soberana o suscitar conmociones populares que lleguen a manifestarse por actos preparatorios de su ejecución, será castigada en los autores y cómplices con la pena de muerte». Dos meses después de su arresto y al conocer la sentencia, Mariana exclama: «El recuerdo de mi suplicio hará más por nuestra causa que todas las banderas del mundo». El 26 de mayo es conducida a la Plaza del Triunfo donde es ajusticiada públicamente mediante el brutal garrote vil. Su ejecución no sólo pretendía castigar a los liberales, sino hacerlo también sobre la participación de la mujer en la vida política y social en la convulsa España del siglo XIX. Esto la convirtió en una mártir para los liberales y en un símbolo popular de la lucha contra la falta de libertades hasta el siglo XX, en España más concretamente hasta la irrupción de la dictadura franquista.

En 1925, el poeta de Granada Federico García Lorca termina la obra dramática homónima basada en su historia: Mariana Pineda, romance popular en tres estampas. El 1 de septiembre de 2004, se inauguró en su última residencia, en la calle Águila, una placa conmemorativa: «En recuerdo de Dª MARIANA de PINEDA que murió en defensa de la libertad, el Excmo. Ayuntamiento de Granada le dedica este homenaje en su casa familiar, con motivo del bicentenario de su nacimiento, que tuvo lugar el 1 de septiembre de 1804». El Ayuntamiento de Granada conmemora su figura en la Plaza de Mariana Pineda todos los 26 de mayo de cada año, día de su ejecución. En primer lugar se realiza una ofrenda floral ante su estatua y, a continuación, la Banda Municipal ofrece un concierto.

En 2006, el Gobierno de la Unión Europea rindió homenaje y le otorgó su nombre a la entrada principal del Parlamento Europeo, como símbolo de la aportación española a la lucha por los derechos y libertades en Europa. También en el Congreso de los Diputados, en Madrid, figura su nombre junto a los de otros españoles héroes de la libertad.

La información está sacada de wikipedia, aunque modificada.

[entrada publicada en blogspot, 29 octubre 2009]

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