Leer fotografía

Existen diferentes libros acerca de cómo se lee una fotografía. Yo mismo tengo varios y muy buenos. El crítico de arte John Berger es prolijo en este tipo de actividades. Sin embargo, el otro día me encontré con esta imagen (no logro saber su autoría) en una de las redes sociales y no me he podido resistir a hacer mi propia lectura y compartirla con ustedes. Espero que la disfruten tanto como yo.

En la imagen puede verse a una chica que parece estar colocando un disco de música. Se encuentra dentro de una habitación. No es un estudio de fotografía ni un lugar preparado para ello. En ese entorno aparecen objetos muy personales: la maqueta de un barco, pinceles, un martillo, plantas, el propio tocadiscos. Todos relacionados con el arte, de ahí (y por otros motivos que ahora comento) que piense que se trataría de la casa del propio fotógrafo (hombre y no mujer, lo argumento más adelante). El mapa, junto con la maqueta del barco, también nos advierte del gusto por los viajes y la aventura, apoyando esta hipótesis.
La joven, ligeramente desvestida, lleva un jersey negro, elegante, sin duda elegido para una ocasión especial; quizá para una cita. Debajo de éste no sabemos si usa unas braguitas del mismo color, otro tipo de ropa interior o nada lleva.
La luz que inunda la habitación es natural, no parece ser de una bombilla incandescente. Por el destello del objetivo, debido a los rayos del sol que atravesaban la ventana, diría que es de día, seguramente alguna hora de la mañana.
Y puede que no esté poniendo música, sino que se sienta intrigada por los discos y objetos personales del fotógrafo después de haber pernoctado con él y sólo esté ojeándolos. De ser así no es ni una extraña ni alguien de plena confianza.
Por otro lado, la imagen está tomada desde el sofá o sillón del salón. Parece como si el artista estuviese recostado escuchando música, charlando tranquilamente, y tomase la foto aprovechando el instante en el que ella husmea sus cosas cuando siente curiosidad por saber cómo es el hombre con el que pasó la noche…
Todo me lleva a pensar que se trataría de una relación de cierta cercanía entre el fotógrafo y esta mujer anónima (se encuentra de espaldas y su cabello cubre incluso el perfil de su rostro). La estufa que se ve en la parte izquierda ayuda a ello, a decirnos que la semidesnudez fue buscada, pero no planeada, pues la chimenea no está encendida. Cierto es que tampoco podemos saber si lo estaría la primera.
¿Sería una aventura? ¿una gran amistad? No lo sabemos. La fotografía, lejos de dar respuestas sólo nos plantea preguntas. Un juego interesante en el que llevo perdido tiempo ha.

2 Comments Leer fotografía

  1. Degas

    Para mí es una foto muy sexy, casual y romántica.
    En realidad cuando yo he “leído” la foto me he dado cuenta de que leo a la vez la foto y me leo a mí misma. Y todos hacemos igual. Es siempre una mezcla de realidad y nuestra percepción. Mis ojos vieron tres cosas principalmente: el mapa porque tengo el mismo y me encanta viajar, los pinceles -pintar es uno de mis intereses, y obviamente la enorme carga sensual de la fotografía que me recuerda a un cuadro de mi admirado Degas, aquellos en los que parecía robar un momento de intimidad a las mujeres.
    Parece que todos encontramos cierto placer en husmear o espiar. La chica husmea en la habitación y nosotros hacemos lo mismo con ella…

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