La mano de Finbarr

Esta sexta entrega está dedicada a un tema que no hemos sabido solucionar: el hambre. Decía Manuel Alcántara que en los países ricos no tenemos hambre sino apetito. Y lo cuenta él, que tanto pasó en nuestra posguerra. Aunque en principio pueda pensarse que las causas son coyunturales, no podemos caer en tal engaño; los países ricos dejaron hace mucho tiempo de quedar a merced de las condiciones climatológicas.

Pobreza
Madre e hijo en un centro de nutrición (2005)
FINBARR O’REILLY

FOTO: Finbarr O'Reilly —Madre e hijo en un centro de nutrición (Níger, 2005)

FOTO: Finbarr O’Reilly —Madre e hijo en un centro de nutrición (Níger, 2005)

En 1998 Finbarr O’Reilly terminó sus estudios en Toronto y comenzó su carrera periodística como corresponsal de artes en el noticiero canadiense Globe and Mail. Más tarde pasaría tres años escribiendo sobre cultura, música y cine en el National Post. En 2001 se incorpora a Reuters en África, en el Congo. Sin reporteros gráficos, ilustraba sus textos con sus propias fotografías; percatándose de que éstas interesaban más y tenían mayor impacto emocional. Ya en 2006 ganó el World Press Photo cubriendo una crisis alimenticia en Níger.

La imagen de la mano de Alassa Galisou tapando la boca de su madre, Fatou Ousseini, en el centro de alimentación de emergencia de Tahoua durante la hambruna que asoló la región en 2005, se llevó el mencionado premio. «Estuve sentado muy cerca de la mujer y su hijo bastante tiempo —Relata Finbarr—, en un lugar donde había muchos niños aquejados por la desnutrición. Para mí simboliza el silencio. Es la imagen de alguien que no tiene voz en el escenario mundial, que no es escuchado».

Los nigerianos subsistían entonces gracias al pastoreo, la agricultura y la explotación minera del uranio. La hambruna fue causada por la sequía de 2004 y una plaga de langostas; la peor en 15 años. La situación fue tan crítica que la población llegó a ingerir raíces y frutas tóxicas. A pesar de ser uno de los países más ricos en minerales y tener vastos yacimientos de petróleo no explotados, está entre los más pobres del mundo. Niños y mujeres sufrieron la peor parte de la crisis, agravada además por un aumento del precio de los cereales en los mercados subregionales de África occidental. La hiperinflación de los productos de primera necesidad impidió el acceso a los alimentos básicos para muchas familias. Níger fue un ejemplo de emergencia silenciosa. El coordinador de asistencia humanitaria de Naciones Unidas, Jan Egeland, acusó a la comunidad internacional de no responder como hubiera sido necesario a las reiteradas peticiones de auxilio.

James Colton, presidente del World Press Photo Contest y jurado, quiso rescatar especialmente la importancia de este tema. Y gracias a la fotografía de Finbarr se llamó la atención de los gobiernos occidentales para enviar ayuda. Sin embargo, lejos de solucionarse, aún quedan mujeres y niños como Fatou y Alassa después de diez años denunciando esta situación.

Autor: Sandra Morales Díez

2 Comments La mano de Finbarr

  1. Anónimo

    No puedes editar la foto (B&N) cuando documentas, y quita el 1945 porque esta fecha no tiene nada que ver con la foto.
    Gracias

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    1. Rafa.

      Arreglado el año. La imagen está en B&W para sintonizar con el blog. Si pinchas en ella verás la original, anónimo. Un saludo y gracias por la corrección.

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