El hombre de Kapuściński

El hombre medio no muestra especial interés por el mundo. A él ha venido y en él se ve obligado a vivir, y no tiene más remedio que afrontar este hecho lo mejor que pueda y sepa; cuanto menos esfuerzo exija, tanto mejor. Mientras que la absorbente empresa de conocer el mundo requiere un esfuerzo gigantesco y una dedicación absoluta. La mayoría de la gente tiende más bien a desarrollar habilidades contrarias: mirar para no ver y escuchar para no oír.

Ryszard Kapuściński, Viajes con Herodoto.

Se avecina una tormenta en BlogStudio360

Nuestro destino de viaje nunca es un lugar,
sino una nueva forma de ver las cosas.

Henry Miller.

Me miraba a los ojos inquisitiva y escrutadora igual que una niña que abre por primera vez una caja de muñecas y comprueba que no le falta un complemento. El vino era el único testigo en nuestra conversación, y en la pesquisa, hablando de los rincones del mundo, salió a relucir la pregunta sobre cuáles creía que habían brillado más intensamente en mis pupilas, cuáles fueron los que despertaron mayor asombro en mi boca. En estos casos cualquiera hubiese aceptado como buena elección el Taj Mahal que levantó Jahan en Adra por amor a su esposa Mumtaz, por ejemplo. O quizás la noble escalinata del Altar de Zeus que podemos disfrutar con fruición en el Pergamonmuseum de Berlín. Por qué no elegir la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, en La Habana, donde un cañón escupe cada día una bola de fuego rememorando la época colonial. El Danubio visto desde el Palacio de Buda dibuja una bella postal cuando el invierno blanquea los tejados de la capital húngara. La Place de la Concorde, el Hôtel National des Invalides, la Tour Eiffel. Siendo más patrio, bien podría haberme acordado de la Alhambra de Granada por poner un caso. Pero no, no dije ninguno de tales, ni siquiera la Piazza Maggiore de Bologna y su cine de verano, que ahora cuando escribo estas líneas recuerdo con gusto la noche en que me recibió con Peter O’Toole rodeado de jeques en Laurence de Arabia.

Continue reading

Cruzar la frontera

Para este verano se presentan emociones fuertes, y no sólo me refiero a la bajada de sueldos y subida de impuestos que nos va a pegar el gobierno y Europa con la crisis. Me temo que cuando llegue a España de mis viajes aterrizaré en un aeropuerto de tierra y arena como los que tienen en esos países subdesarrollados, con oficinas de caña y paja. Barajas se va a convertir en un solar desolado, y mi patria chica, o sea Málaga —a la que tanto quiero y odio a partes iguales—, en otro tanto de lo mismo.

Continue reading

Un tinto con limón

Venía yo pensando desde que anduve por los barrios de Mukono (un minúsculo pueblo de Uganda allá en el corazón de África) en un buen vaso de sidra bien cargado con hielo y un par de rodajas de limón, esperando para ver caer el jugo báquico que ‘La Casera’ —sello español de más de medio siglo de vida— ha sabido obtener, eso sí, con mejor sabor que el propio merchandaisin que atestigua su distintivo. Un tinto con limón.

Continue reading

En África se mata

Leo a veces que en América o en Europa un niño ha disparado sobre otro niño. Que ha matado a uno de su misma edad o a un adulto. Este tipo de información suele ir acompañado de expresiones de estupefacción y espanto. Pues bien, en África los niños llevan años, muchos, mucho tiempo, matando a otros niños, y en masa. A decir verdad, las guerras contemporáneas que se libran en este continente son guerras de niños.

Ryszard Kapušciński en ‘Ébano’.