La historia no sirve para nada

Rescato esta propuesta antigua de mi querida Almudena que fue publicada hace un par de años (11/10/2011) en blogspot.

Hace un par de años que me fui de un pueblo de Jaén donde di clases, y como saben los viejos del blog, de ahí me quedaron buenos recuerdos y mejores amigos. Algunos fueron compañeros, otros fueron alumnos. De estos últimos Almudena, que ha participado otras veces en «novadeHistoria» me envía hoy la propuesta de un debate sobre la Historia.

Leyéndolo me acuerdo de las palabras de Domínguez Ortiz que tuve la ocasión de disfrutar cuando alguien, precisamente de Jaén, me regaló un libro sobre la biografía del egregio profesor de Historia. Aquellas palabras pronunciadas de los labios de una persona dedicada toda su vida a esta ciencia decían: La historia no sirve para nada.

Imagino que muchos que lean esto pensarán que el viejo historiador les estará dando la razón, pero nada más lejos. ¿Cómo va a defender la inutilidad de la historia un hombre que ha dedicado toda su vida a su estudio? Quizás, más adelante aclararé por qué lo dijo. O por qué creo que lo dijo.

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Otro post aburrido de Historia

Hace ya casi diez años, corría alegre el 2004, yo era un estudiante recién salido de la Universidad y creía, entonces, en la enseñanza, la pedagogía, la ciencia y todas estas cosas que se las están cepillando entre unos y otros, con el consentimiento y la connivencia de nosotros mismos, cómplices de todo ello.

El caso es que no sé muy bien por qué, se me metió en la cabeza el recuerdo del texto de Domínguez y Guarracino sobre «La Historia y Aprender Historia» que yo paseaba entre los papeles de mi cuaderno de anotaciones sobre la enseñanza, la forma de dar clases cuando fuese profesor y todo eso. Me puse a buscarlo la otra noche entre tocada y tocada de huevos (discúlpenme, pero ahora lo llaman así a lo que hacemos los funcionarios cuando estamos trabajando: tocarnos los huevos), y me he encontrado una serie de reflexiones, muy utópicas e ideales en cuanto a su aplicación práctica, pero creo que interesantes para quien esté a las puertas de estudiar alguna carrera relacionada de algún modo con la Historia: sociología, derecho, políticas, etc.

Como digo, tenía casi diez años menos; era un inconsciente de la vida que torcía su futuro preparándose oposiciones para profesor. Aquí se lo dejo ahora a ustedes tal cual.

LA HISTORIA Y APRENDER HISTORIA 

Comentario del texto de Domínguez y Guarracino

¿Qué es la Historia? 

Narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados. || 2. Disciplina que estudia y narra estos sucesos.|| 3. Obra histórica compuesta por un escritor. (…)|| 4. Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc., de un pueblo o una nación.||… 7. Narración inventada…

Estas son las acepciones más destacadas que nos presenta el Diccionario de la Real Academia Española (RAE) acerca de la Historia. La primera conclusión que se obtiene es la ambigüedad que ha alcanzado el término. En total contempla diez acepciones distintas. Y dentro de ellas vemos desde la que la definen como disciplina; a la de narración inventada (1). Sin embargo, la RAE no le otorga el carácter de ciencia como sí lo hace con la Matemática (ciencia que trata de la cantidad). Para la Real Academia la ciencia sería el “…conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas…” (2ª acepción) y también “…el cuerpo de doctrina metodológicamente formado y ordenado, que constituye un ramo particular del saber humano…”.

La pretensión de la Historia —como la de otras ciencias— es tener un conocimiento cierto. Sin embargo la naturaleza de su objeto (2) no le permite la posibilidad de alcanzar ese conocimiento cierto; y es por ello por lo que no ha conseguido ese conocimiento “matemático” de otras ciencias (3).

Sin embargo la Historia sí que posee un cuerpo doctrinal metodológicamente formado y ordenado; aunque no demasiado consensuado, eso sí. Pero podemos decir que mantiene un sistema epistemológico (4) como cualquier otra ciencia experimental, aunque se diferencie de todas ellas.

En definitiva, la Historia tiene un carácter científico innegable con la salvedad de mantener ciertas diferencias con otras ciencias experimentales. Definamos ahora nosotros el término «Historia» y dejemos a un lado a la Real Academia:

La Historia se puede entender como el conjunto de acontecimientos que han sucedido en el pasado y que configuran la vida del individuo en sociedad. Cuando hablamos de acontecimientos nos referimos a cualquier tipo; ya estén relacionados al mundo de la economía, del derecho, de la religión, de la política, de lo militar, etc. Aunque siempre, diría yo, bajo el microscopio del tiempo.

También puede ser la narración de esos acontecimientos que han sucedido en el pasado y que se pueden recoger en un libro; un libro de Historia. También puede darse en otro tipo de soporte: orales (una grabación magnetofónica) o audiovisuales (un documental televisivo).

Y finalmente, la podemos entender como la ciencia que se ocupa del análisis del hecho histórico, es decir; del conjunto de acontecimientos que conforman la vida de la humanidad.

Lo primero sería el objeto de la ciencia histórica, lo segundo el proceso que se realiza para elaborar un tratado de historia y lo último: las normas racionales que rigen el sistema de análisis para que el paso de lo primero (los acontecimientos tal cuales) al resultado del estudio (el texto, el documental, etc.) se dé con la mayor objetividad posible y se obtenga de su análisis una conclusión crítica basada en dicho sistema.

La cuestión que surge de boca de todos es ¿para qué sirve este resultado? O ¿qué hacemos con él? Muy bien. Para mí la Historia, como cualquier otra ciencia, debe ir ligada a su consiguiente enseñanza: La Historia y Aprender Historia. Por qué queremos aprender Historia, saber cuáles fueron las causas, cómo se desarrollaron y cuáles fueron las consecuencias de los diferentes hechos históricos. Realmente, quien no se haya preguntado nunca acerca de aquello que le rodea ni por sí mismo, nunca encontrará el sentido que tiene, no sólo la historia, sino todas las ciencias de humanidades. No sabrá cuál es su papel en la vida porque desconocerá como ha llegado a ella. Incluso tendrá una visión muy parcial y deformada de su sociedad contemporánea y vivirá en continuo desconcierto —probablemente también indiferencia— de cara al futuro más inmediato, a su futuro. E incluso a su presente. Aunque esto no quiere decir que la Historia vaya a darnos ninguna respuesta. Quizás alguna idea, indicio, etc. Y en este sentido cabe recurrir también a otras ciencias sociales como la política, economía, sociología, etc.

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[El Roto, El País]

Pero ¿qué es aprender Historia?

Aprender Historia se asocia a la capacidad de [entender la propia realidad]*1 en la que se vive a partir de sus orígenes, de [comprender los procesos humanos tal como se producen, en el contexto de los tiempos y espacios definidos]*2, la [complejidad de las relaciones de los grupos humanos a lo largo del tiempo]*3, los [límites y las posibilidades de las exigencias y coerciones sociales]*4, la posibilidad de [valorar la importancia de los hechos históricos claves]*5, [desarrollar habilidades de comprensión de realidades complejas y con causalidades y precondiciones múltiples]*6, ser capaz de [relativizar los propios valores y la propia herencia cultural al confrontar la complejidad de la experiencia humana, con lo que implica de apoyo a una visión tolerante de la realidad]*7, desarrollar [capacidades críticas y analíticas en su confrontación con fuentes históricas, noticias o usos sociales del pasado y del presente en política u otros campos]*8, ser capaz de [reflexionar sobre las propias comunidades de pertenencia]*9 (local, autonómica, nacional y europea) o aprender a [valorar y defender los vestigios del pasado]*10, tanto como parte de sus implicaciones cívicas como en términos de uso de su ocio.

(Domínguez 1988; Guarracino 1984).

*1. Supone “saber cómo son las cosas”. Pero si sólo nos quedamos en saber cómo son las cosas, nos dirán que las cosas son así porque sí, sin ninguna explicación, sin ningún porqué y entonces no nos cabrá la posibilidad de plantearnos que las cosas también podrían ser de otra manera (quizás mejor de los que son). Para dar este paso, la Historia se muestra imprescindible por dos motivos:

  • Para averiguar el porqué.
  • Para aleccionarnos de cómo deberían ser (5).

Por ello dice “entender la propia realidad en la que se vive a partir de sus orígenes”; porque con ello no es sólo entenderla, sino comprenderla, saber porqué es así.

*2. En definitiva, esto es ponerse en el pellejo del ser humano en sus diferentes épocas, episodios, países, regiones, barrios, culturas, religiones, etc. Revivir la historia con objetividad y exactitud (tal como se producen), pero a la vez con comprensión, poniéndose en el lugar del protagonista (en el contexto de los tiempos y espacios definidos); conociendo las causas que le llevaron para actuar de ese modo.

*3 y *4. Concretamos en que debemos estudiar las relaciones de los grupos y dentro de ellas sus exigencias y coerciones; un tipo de relación.

*5. Se trata de la búsqueda del origen de las cosas. Conocer su origen implica conocer las causas, saber qué hechos históricos motivaron esa situación. No todos los hechos que acontecen tienen la misma trascendencia sobre un asunto.

*6. Considerar todos los factores que intervienen en un fenómeno concreto, poniéndolos en un mismo plano y estableciendo relaciones de causalidades y consecuencias entre ellos.

*7. Inmersos en nuestro ámbito cultural, rodeados por una muralla que nos impide conocer y comprender otras culturas, la Historia nos ha de servir para derivar esas barreras y acercarnos a lo demás con una actitud receptiva y tolerante, comprendiendo la complejidad de los elementos que componen las culturas humanas.

*8. Esto es; aprender a elaborarnos un juicio acertado o cuanto menos sustancioso, acerca de otras interpretaciones de la realidad pasada o actual. Un juicio sobre temas políticos u otros campos. En definitiva, un juicio sobre la conducta humana del hoy y del ayer.

*9. Supone el análisis de la propia identidad personal desde una perspectiva cenital y ajeno a todo tipo de influencia, de valores culturales, de tradición, de mentalidades, tan solo con el código de conducta de la moral humana como instrumento de valores.

*10. La Historia puede enseñarnos a hallar el significado de las producciones humanas; conociendo y comprendiendo qué aportaron a la Historia; relativizando esa aportación para darle el valor que posee.

Y ahora, ¿cómo se estudia la Historia? (Resumen)

El método que debe seguirse para su estudio es común al que ha de seguirse para el de otras ciencias sociales como la filosofía, literatura, geografía, economía, etc. Consiste en los siguientes pasos:

Realizar un vistazo completo del tema que se va a estudiar para saber qué es aquello que vamos a conocer. Centrándonos sobre todo en la lectura de los epígrafes del mismo y sin detenernos en otros menesteres.

Lectura rápida intentando adquirir una imagen global. En este paso no vamos a detenernos en buscar el significado de ninguna palabra ni de otro tipo de información. Simplemente se trata de establecer mentalmente un organigrama de las diferentes partes de las que se compone el tema que vamos a estudiar.

Lectura detenida del texto consultando en diccionarios, mapas, enciclopedias todas aquellas dudas sobre palabras que no entendamos, lugares que no sepamos situar en el mapa, términos históricos desconocidos, etc.

Esquema de las partes más importantes de las que se componga el tema, introduciendo en él sólo los conceptos e ideas más importantes.

Memorización del esquema.

También es aconsejable en algunos casos realizar ejes cronológicos, mapas conceptuales, resúmenes, mapas históricos, etc. Todo dependerá de la materia que tengamos que estudiar.

– – – – – – – – – – –

(1) “…La diferencia entre los hechos de la historia y los que un escritor se inventa, reside en que los primeros sucedieron una vez y los segundos suceden cada vez que alguien los lee…” JOSE LUIS JUAN: Recordando a Lampe.

(2) Entiéndase objeto como aquello que se debe estudiar o investigar. Concretamente en el caso de la Historia su objeto sería el hecho histórico, el acontecimiento.

(3) “La historia es la ciencia de lo que nunca sucede dos veces.” PAUL AMBROISE VALERY.

(4) Relativo a epistemología. Y ésta: doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico.

(5) “Dicen que la historia se repite, pero lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan.” SÉE, C.

[publicado previamente en blogspot]

#Y otra de arena

Cuando uno oye en la sala de profesores –menos mal que tiempo ha— que lo del informe PISA y tal es una cagarruta, y que los alumnos –y alumnas, claro— de hoy están mejor preparados que los de antes. Uno no puede más que retorcerse de dolor ante semejante estupidez. Eso o dar un grito en el cielo para tratar de que el ciego en cuestión vea por fin la luz. Aunque lógicamente, no hay más ciego que el que no quiere ver.

El caso es que hace unos cursos me ocurrió algo ‘asín’. Un compañero de cuyo nombre no quiero acordarme, decía que los chavalines que corretean por los pasillos de un ‘ies’ como auténticos salvajes saben hacer la «o» con un canuto más redondita que los de antes. Los mismos que pintan casi de todo menos su cuaderno, salvo en plástica. Hablando con el compañero de Dibujo, me dice que en sus clases cuando tienen que dibujar no dibujan, y en cambio en las mías dibujan –entre otras cosas ajenas a la Historia— y eso hace preguntarme si en la de Plástica harán Historia…

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