#Elecciones

A fines de mi estancia en Mil Colinas se me ocurrió que aparte de hacer fotos y vídeos podría dar una especie de clase a los más adultos, chavales de lo que aquí conocemos como bachilleratos. La idea me vino a la cabeza después de pasar unos días en Abadahemuka, la asociación que montó Gaudence en Kayenze y de la que ya he hablado en otra ocasión. Allí, conviví unos días con una docena de jóvenes aspirantes a monja. Imagínense la estampa del asunto, el menda, apartado de cualquier atisbo de civilización, sentado en una mesa rodeado por ruandesas entre los 18 y 25 años.

Estas chicas me preguntaban acerca de España, del sistema educativo, del matrimonio, la familia, la escuela, la amistad. Esto me hizo pensar que, lo mismo que yo tenía una tremenda curiosidad por Ruanda, ellos podrían hacerse preguntas que con un poco de suerte lograría responder. El caso es que a mi regreso a Mil Colinas le comenté a María cómo veía que diese unas charlas de Geografía y diversos temas que pudieran interesarles. O sea, unas nociones básicas partiendo de aquellos lugares en los que había viajado, para que se suscitaran preguntas que, seguro, personas que no habían salido de aquel país (ni de Rukara siquiera), que no tenían ni radio o televisión, mucho menos Internet, podrían querer aclarar, pues así me lo habían demostrado las novicias de Kayenze. Ya saben, por aquello que decía Lorca de que no sólo de pan vive el hombre.

Con estas premisas di mi primera clase, y la primera pregunta que lancé fue cuáles eran los cinco continentes. Fui haciéndolo en cada uno de los grupos, desde primaria hasta secundaria. Me asombré desde el principio, pero especialmente al final; cuando los últimos cursos de secundaria (lo que se supone que equivale al bachillerato de aquí) no conocían la respuesta.

Atribuí, como parece lógico, la carencia de saberes a la falta de medios y recursos para ello. Fue entonces cuando me revelaron que no tenían bibliotecas con novelas ni libros de texto; mucho menos mapas o Internet en los centros educativos. Si no tienes posibilidad de acceso a la cultura, cómo demonios vas a adquirirla. Fue entonces cuando se me ocurrió aquello de a un pueblo que no tiene libros no se le puede juzgar.

Pero seguí reflexionando, y este curso quise iniciar la prueba inicial que les hago a los grupos con la misma pregunta. ¿Cuáles son los continentes de la Tierra? La sorpresa (tampoco fue tal pues ya me lo espero todo) de que mis estudiantes no conocieran que el mundo está compuesto por África, Asia, Europa, América y Oceanía me hizo plantear una cuestión superior, más aterradora o apocalíptica en su resolución… si cabe.

Como muchos saben, mis pupilos son personas adultas de más de 18 años; unos en secundaria y otros en bachiller. Pero todos gozan de acceso a los libros o a Internet, la televisión, que también nos ofrece (entre toda la telemierda que se cocina en la parrilla) programas culturales y divulgativos. En definitiva, lo que me tiene dándole vueltas al asunto es la siguiente pregunta: si en aquellos lugares del planeta donde la educación es obligatoria (de verdad) y hay semejante disponibilidad de acceso a la telebasura que a la cultura, ¿cómo es posible que se elija lo segundo y tengamos el mismo nivel (vale, el mismo no, pero parecido) de conocimientos que países africanos que están a la cola del mundo? Si podemos disfrutar del conocimiento con un simple clic, por qué elegimos con nuestro mando a distancia a esos imbéciles con más esteroides que cerebro, qué carajo nos mueve por dentro para dar la espalda al cine, la fotografía, la literatura, el teatro y perder nuestras vidas en ver cómo cuentan estos fantoches que se acuestan con fulanas con más silicona que neuronas.

Dicho de otro modo, si un españolito medio se pasa desde los 4-5 años hasta los 16-18 escolarizado, es decir, dentro de un aula escuchando al pesado del profe unos doscientos días al año durante más de una década. Como digo, ¿cómo es posible que no conozca cuestiones tan básicas como los continentes? Por no entrar en otras cuestiones. Yo ya no pregunto por conceptos como democracia, capitalismo, país, economía, etc., por miedo a la respuesta… Y lo que es pero, por qué narices a esa persona no se le ha despertado esa inquietud de conocer este maltratado mundo. Se me vienen a la cabeza muchas citas, Kapuściński, Machado, Neruda, Capa, Bresson, Whitman, Jung, Alcántara, Goya… todos ellos amantes de esto que es la vida.

Pero no me malinterpreten, esto es sólo una reflexión, la de saber que algo estamos haciendo mal; la de sospechar que vamos a peor, que se lee menos, se conoce menos, se comprende menos, nos dejamos (no sabemos resistirnos, no tenemos armas o antivirus) manipular mejor por demagogos cantamañanas y políticos corruptos a los que votamos y volvemos a votar. Somos un pueblo dentro de una civilización que está en profunda decadencia, no sólo económica y política, sino cultural y de conciencia. La democracia, diría Jacob Burckhardt ha degenerado todo. Igual que aquella sociedad burguesa se cepilló a la vieja aristocracia en la magnífica novela y película de El Gatopardo que tanto me seduce, ahora también estamos en crisis. Como recogía Alberto R. Coll en el prefacio de Juicios sobre la Historia y los historiadores de Jacobo: «Como Alexis Tocqueville, tenía una profunda desconfianza en la democracia popular e igualitaria, que él creía que conduciría a un mayor nivel de vulgaridad, de simplificación y de corrupción de la cultura y de la política, y que, con el tiempo, se convertiría en la tiranía de los demagogos».

Cada día me cuestiono en clase cómo podríamos virar. Supongo que llevamos décadas haciéndolo y no lo hemos conseguido. Tendremos que resignarnos y aceptar nuestra mediocridad. Quizás esto ya no tiene vuelta atrás. Nunca lo ha tenido.

NOTA: La fotografía de cabecera, como ustedes saben, es Santiago Segura en el papel de Torrente, una crítica a lo más vil de la raza humana, y a lo más detestable de lo español.

4 Comments #Elecciones

  1. Anónimo

    Querido Rafa
    Yo pienso a que nuestra incultura (la mia y la de mis companeros por mi primero) se debe a diversos factores:
    a) Como dice Malala, en Occident la educacion no se aprecia. No tenemos que luchar por ella y por tanto no apreciamos “lo que vale”.
    Deberian prohibir los libros, las escuelas para que se despertara el interes por ello?
    b) tenemos acceso a la educacion, libros ,etc.. pero tambien a muchas distracciones(tele, videojuegos, internet, etc) digamos que los libros tienen muchos competidores
    c) quiero pensar que la razon fundamental es porque despues de un dia duro de trabajo, de estudios necesitamos digerir algo light, que no agote a las neuronas
    d)luego pienso que en espanistan no se promueve tanto la cultura como en otros paises. es porque gozamos de buen clima y los chicos prefieren comer pipas en un banco en vez de ir a una bibliteca? no se, no se y nunca lo sabre.

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  2. Rafa.

    Es una reflexión, yo no sé nada. Ya sabe que sólo me dedico a escribir naderías en el blog, jajaja.

    PD: Asome la patita. ¿Quién es? 🙂

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  3. Toñi Casti

    Querido Rafa
    Yo pienso que nuestra incultura se debe a varios factores
    a) Aqui la educacion es un derecho. Como dice Malala, en Occidente la educacion es un derecho, no hemos tenido que luchar por ella, por tanto no la valoramos. Deberiamos prohibirla para que desperara interes?
    b) Hay muchos parasitos de nuestro interes: videojuegos, tele, etc. los libros lo tienen dificil para hacerse un hueco.
    c) Luego esta y yo quiero pensar que esta es una de las razones principales que llegamos tan tarde de trabajar o de la escuela que queremos una tarea que no implique mucho curro a las neuronas. y preferimos ver gran hermano que digerir la prosa de Kapuscinsky.
    d) En Espana la cultura no se valora (tanto como en otros paises). Como dice una cita: se habla de los demas, de los eventos pero no se discuten las ideas.
    Considera preguntar a un nino acerca de un videojuego a ver si la respuesta es mas elaborada que la de los continentes.

    Llegara el dia, espero que no haya llegado aun en el que algunos ninos escriban mas en el movil que en la libreta. Y cuando lo hagan en la libreta escribiran algo del tipo olakase?
    Gracias por tu post.

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Comentarios

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