El Profe

Este curso, al cambiar de centro, el destino flexionaba una pierna apoyándola en la pared, con mucho garbo me guiñaba un ojo, y parece haberme concedido entretenimiento para rato. Lo digo porque disfruto como gorrino retozando en pastizal de mazorcas en la sala de profes. O sea, que tengo un colega con el que me divierto lo que no está escrito —nunca mejor dicho— y aprendo mucho más. Su nombre es Paco, pero habría que llamarlo don Francisco porque tiene talla de gigante, a su estilo, con esa gracia y esa gallardía andaluza. Él da sentido a la frase de Gracián cuando dijo aquello de sea el amigable trato escuela de erudición y la conversación enseñanza culta, un hacer de los amigos maestros. Aunque no vengo a hablarles de él, sino de la película que mencionó, que como es habitual en mí, apunto para ver todo cuando dice alguien que me parece interesante. Por eso tengo la videoteca repleta de las historias del celuloide que menciona Reverte, Garci, Alcántara… Paco, mi compañero, es muy de John Ford, pero otro día hablando sobre la enseñanza comentó una frase sacada más o menos de El profe (1971), de Mario Moreno, o más conocido como Cantinflas. Anoche la vi, y me acordé de mis alumnos, algunos de los que merodean por este blog. Qué poco ha cambiado esto con la América subdesarrollada de escuela pueblerina donde se desarrolla la cinta que les hablo. En El profe Cantiflas —Sócrates como personaje— lucha por enseñar en El Romeral, un pueblecito de Méjico. Los políticos corruptos del lugar lo impiden y ahí anda el maestro, en la lucha contra el sistema por una escuela digna. Lo único que no tiene de realista es el final, pero bueno, juzguen ustedes si quieren.

TÍTULO ORIGINAL: El profe 

AÑO: 1971.

DIRECTOR: Miguel M. Delgado.

GUIÓN: Mario Moreno.

REPARTO: Mario Moreno “Cantinflas”, Marga López, Víctor Alcocer, Ramón Valdés, Raúl Martínez, David Bravo, Eduardo McGregor, René Dupeyron y Arturo de Córdova.

SINOPSIS: Sócrates García (Cantinflas) un abnegado maestro que ha consagrado su vida a la enseñanza, renuncia a las comodidades de la gran ciudad para marchar al pueblo del Romeral, donde se requieren sus servicios. Allí deberá enfrentarse al poderoso cacique local, muy interesado en fomentar la ignorancia de los vecinos.

Fuente: Filmaffinity

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