Estudia para que no te manipulen

Desempolvando viejos diarios, buscando notas y anécdotas para el libro, me acabo de cruzar con una de Cuba. En Santiago estuve hospedado gracias a la ayuda de Santiago Lussón, uno de los hijos del exministro castrista Antonio Enrique Lussón.

Día del libro. El Roto.

Día del libro. El Roto.

Este hombre, que vivía cuidando a su madre en unas condiciones bastante humildes, jamás me habló ni del sistema represivo de la Isla, ni de política, pero se despidió de mí con estas palabras que resuenan ahora con fuerza cuando las leo después de tres años:

«Estudia para que no te manipulen. Todos los regímenes lo hacen».

Con la que está cayendo allí y aquí, detenerse en esta obviedad sólo puede hacerte ver que nunca cambiará nada.

La honra de la verdad

¿Qué puede objetarse contra quien anhela decir la verdad y consiente en morir por ello? […] Yo he nacido para combatir el crimen, no para dirigirlo, y aún no ha llegado el tiempo en que los hombres honrados puedan servir a la nación sin ser castigados.

Robespierre, discurso en la Convención poco antes de ser guillotinado el 28 de julio de 1794.

La muerte de Dumas

—¿Piensas en la muerte, mi señor? —dijo ella.
—Es un sano pensamiento, hija mía —dijo el sabio.

Alejandro Dumas, El conde de Montecristo.

Disidente Hitchens

Esperar una época propicia para disentir es esperar demasiado. La mayoría de la gente, la mayor parte del tiempo, prefiere buscar la aprobación de los demás o la seguridad. Aun así, en todos los períodos de la historia ha habido gente que se ha sentido al margen de alguna forma. No es exagerado decir que la humanidad tiene una gran deuda con esa gente.

Christopher Hitchens, Cartas a un joven disidente.