La desgracia de Dumas

La desgracia es necesaria para perforar algunos túneles misteriosos escondidos en la inteligencia humana, y para hacer estallar la pólvora se necesita presión.

Alejandro Dumas, El conde de Montecristo.

El hombre de Kapuściński

El hombre medio no muestra especial interés por el mundo. A él ha venido y en él se ve obligado a vivir, y no tiene más remedio que afrontar este hecho lo mejor que pueda y sepa; cuanto menos esfuerzo exija, tanto mejor. Mientras que la absorbente empresa de conocer el mundo requiere un esfuerzo gigantesco y una dedicación absoluta. La mayoría de la gente tiende más bien a desarrollar habilidades contrarias: mirar para no ver y escuchar para no oír.

Ryszard Kapuściński, Viajes con Herodoto.

Docencia prescindible

Olvida el profesor que solo es un medio hacia el conocimiento; puede comunicarlo u obstaculizarlo, pero en cualquiera de los casos la ciencia o el arte seguirán estando ahí.

Rafael G.G., profesor.

El perro de Vinea

Estoy solo en la noche del exilio,
sin armas, sin órdenes, sin pan,
quisiera perderme en mí mismo,
pero la vida me persigue como un perro.

Lu Vinea, recogido de Manu Leguineche (El club de los faltos de cariño).

La pena

La sangre aún resbalaba tibia por la mejilla. Aunque nunca le habían abierto una brecha en la ceja calculó que cerrar aquella llevaría su tiempo. Al tacto, le escocía. Mientras caminaba a oscuras de vuelta a casa pensaba qué demonios se le había pasado por la cabeza para verse envuelto en semejante algarada, a su edad.

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