La política del Príncipe de Salina

Escena de El Gatopardo en la que le proponen al Príncipe de Salina participar en el nuevo Senado de Sicilia. Es magnífico este diálogo (Giussepe Tomasi di Lampedusa) entre Don Fabrizio y Aimone Chevalley de Monterzuoloen en el que se resume todo el pesimismo político encarnado en una magistral actuación de Burt Lancaster. Les recomiendo ambas cosas: película y, sobre todo, novela…

Maldito Reverte

P-R. Hay una cosa que la gente no entiende, y es que esto se ha acabado. Hay una cosa que se llamaba Occidente y que empezó con Grecia, con Roma, la Edad Media, el Renacimiento, el Enciclopedismo, la Ilustración, derechos y libertades, derechos del hombre y del trabajador… que ha sido formidable durante los veinte o treinta siglos que ha durado. Y eso se ha acabado. Se ha acabado. Como todos los imperios, se ha acabado. Tardará uno o dos siglos en desaparecer. Pero se ha terminado: los valores están aquí dentro. Están los conscientes y los inconscientes. Los que se dan cuenta y los que no se dan cuenta. Pero esto se ha acabado. Todo el sistema en que se basa nuestra educación, nuestra convivencia, nuestra vida, nuestra libertad, está en cuestión, porque el mundo del que procedemos se está extinguiendo. Vendrán otros mundos, mejores, peores, pero el nuestro se está extinguiendo, y la gente no se da cuenta de que esto es así. Para ello hay que haber leído los libros, que cuando el legionario romano le dijo: eh, teutón, ven aquí, coge la lanza que yo voy a Roma a por tabaco, ahí empezó todo. Pero como los analfabetos que están en Bruselas no han leído un libro en su vida, ni lo van a leer, por no decir nada de los que están aquí, no tienen ninguna referencia, no saben reconocer los síntomas. La cultura sirve para reconocer los síntomas, y al no ser cultos no lo reconocen. Hay que asumirlo con resignación y con elegancia, para eso están Montaigne, para eso está Cervantes, para eso está Gracián, para eso están los estoicos griegos, para eso está la cultura, para no gritar cuando se cae el avión.

Pueden leer la entrevista íntegra aquí. Si quieren.

Conoce a Capra

Hay que ver Meet John Doe (Juan Nadie) de Frank Capra en 1941. Una historia de nosotros, de la condición humana, de las identidades, de las voluntades políticas, de la esperanza de un 15M encarnado en la imagen de una persona cualquiera.

Cartel de la película Juan Nadie

Cartel de la película Juan Nadie

Hay que ver Juan Nadie. Hay que verla tantas veces.

Hay que ver al caballero de Capra

Aquel episodio famosísimo de los Simpsons en el que Lisa va a un concurso de literatura o de canto, y se da cuenta de que todo el sistema está corrupto. Aquella escena en la que habla con Lincoln en el Capitolio, está copiada de la película “Mr. Smith Goes to Washington” de Frank Capra, aquí traducida como Caballero sin espada. Este genial director de quien algunos suponen que Robert Capa copio su apellido para inventarse el nombre, obtuvo once nominaciones a los Oscar en 1939, pero difícil se lo puso la competencia con películas como La diligencia de Ford o Lo que el viento se llevó de Fleming, el gran triunfador con 9 estatuillas.

Tienen que ver Caballero sin espada algún día de vuestras vidas, y desde luego que no deberían dejarlo para mucho más tarde. James Stewart hace una actuación magistral de la que sólo lamento no poderla ver en V.O. (quizás por pereza) para escuchar su voz y no el burdo doblaje al que siempre han sometido a este magnífico actor.

En Caballero sin espada uno aprende en menos de dos horas cómo se rige el mundo, la condición humana, el ambiente de las altas esferas, el cinismo político, la madurez o el marchitamiento moral del hombre. No asistirán a clases de Historia mejores que las que su guionista Sidney Buchman supo transmitir en este impresionante metraje.

Y si no les convenzo, imagino que José Luis Garci tiene maneras y conocimientos mucho más interesantes que las mías. Escúchenlo también y disfruten de la película como el nieto que sabe escuchar al abuelo cuando le intenta desvelar todo aquello que la vida le ha revelado.

Cine en blanco y negro (Caballero sin espada)