Carta abierta a monárquicos y republicanos

Llevo varios días dando vueltas a lo del rey porque así me lo han pedido varios alumnos y seguidores de Twitter. Lo primero que se me viene a la cabeza es que no soy nadie para opinar sobre el tema, es decir, nadie relevante cuya opinión merezca ser considerada. Comprendo que como profesor de Historia algunos me vean con cierto conocimiento sobre el caso, pero si algo he aprendido a lo largo de mi trayectoria como estudiante es a desconfiar de lo aprendido.

Desde Durkheim hasta Punset, por citar dos autores tan dispares que recién han asaltado mis pensamientos, ya se nos advierte del error de los prejuicios; el primero (uno de los padres de la sociología) nos pone en aviso acerca de la necesidad de prescindir lo conocido y lo subjetivo si de veras deseamos analizar con eficacia los hechos sociales, el segundo (showman de la psicología televisiva) nos anima a desaprender lo aprendido para continuar creciendo en el camino del conocimiento. Pero seguro que otros filósofos y pensadores que se me escapan habrán ahondado aún más sobre ello.

Esta vez, el párrafo anterior no es una de las digresiones intencionadas a las que acostumbro, sino un preámbulo de capital importancia si queremos acercarnos con acierto a considerar el hecho de monarquía o república en la España actual. Lo planteo así porque sospecho que, como es costumbre y hábito, la tendencia o inclinación a una de las opciones viene minada de suposiciones cargadas a su vez de impulsos pasionales, fruto de la manipulación sigilosa de opiniones poco trabadas, o infundadas directamente por políticos, familiares, profesores, etc. Tanto de una como de otra parte, o sea, tanto monárquicos como republicanos. De modo que borren (inténtelo por unos instantes) de sus cabezas todo aquello que tenga relación con el tema y vayamos paso a paso.

Ahora, en lugar de soltar una parrafada, si de veras quieren reflexionar, mejor hagámoslo juntos, respondiendo en este mismo espacio a las preguntas que poco a poco iré formulando conforme vayamos avanzando (eso espero) en el conjunto de las reflexiones.

1. ¿De qué se encargan los Estados? ¿Para qué sirven? Claro, deberíamos conocer muy bien un concepto tan importante como el de Estado, y aunque aquí no podemos extendernos demasiado les invito a que me den una definición de Estado y a que me opinen sobre de qué ha de encargarse según ustedes. No olviden su relación con el individuo, es decir, con usted, conmigo, con nosotros, etc. Nosotros y el Estado, ya saben.

2. ¿Cuál es la clave o la base de los Estados modernos? ¿Qué es lo que prima por encima de todas las instituciones, poderes, personajes en un Estado moderno?

3. Ahora bien, tercera pregunta: ¿Qué pasaría si violamos la Ley, si nos saltamos la Constitución? ¿A qué podemos recurrir si esto sucede?

¿Alguien participa?

PD: Al final del ejercicio les hablaré sobre la imagen de la portada.

9 Comments Carta abierta a monárquicos y republicanos

    1. Anónimo

      Supongo que de preservar los derechos y libertades del ciudadano, principalmente. Además de garantizar la pervivencia y unidad de los pueblos que la componen.

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  1. Rafa.

    La respuesta era sencilla, el «Estado moderno actual» se encarga, o al menos fue creado para tal cosa, de evitar el abuso de poder del monarca absolutista. De ahí la división de poderes. Y fue la burguesía, temerosa del peligro que corrían sus propiedades, la que llevó a cabo la revolución en Francia y en otros lugares del globo, para salvaguardar sus derechos, entre ellos el de la propiedad privada. Dicho de otro modo, el Estado moderno se concibe para evitar el abuso de poder. Pero cuál es la clave del Estado moderno. Esa es otra cuestión. Les dejo todas las vacaciones para pensarlo.

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    1. Anónimo

      ¿De cuál hablas, del actual? Fácil: saquear al pobre en beneficio del poderoso, del cacique u oligarca de turno. Y todo esto con la connivencia de la UE, que en realidad es el gran cáncer que todo corroe.

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  2. Anónimo

    Desde mi opinión llana, nada experta y creo que hasta utópica, el Estado debería encargarse de mantener el equilibrio entre sus ciudadanos, un equilibrio social,educativo, sanitario y legal, creo que esa debería ser su principal función, aunque no la única. Sin embargo, es difícil crear equilibrio cuando a veces desde el Estado los intereses personales sobresalen a los sociales, al igual que en el pueblo, en ocasiones, predomina el individualismo.

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  3. Anónimo

    Supongo que de preservar los derechos del ciudadano, principalmente. Además de garantizar la pervivencia y unidad de los pueblos que lo componen.

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  4. Rafa.

    Nos vamos por las ramas y nos desviamos del tema. Hablo del origen de los Estados, para qué fueron creados. El Estado surge con un propósito muy distinto del que tiene en la actualidad. En un principio no se concibe como el garante de asegurar la libertad positiva que le atribuye la izquierda, ni siquiera para garantizar la libertad negativa. El Estado moderno actual, el de la división de poderes, el que construyó la burguesía, pretendía impedir los abusos de los poderes del monarca, especialmente cuando la burguesía poco a poco va creciendo económicamente.

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  5. Rafa.

    La respuesta a la segunda pregunta es también bastante sencilla. Si el Estado se concibe como el conjunto de instituciones que tratan de evitar el abuso de poder de una parte, en su origen hemos dicho que el monarca absolutista, la base sobre la que se asienta es la Ley. Por encima de la ley no puede haber nada, el Imperio de la Ley lo es todo. En concreto la Constitución, la cual supone (al menos debería) el resultado de la suma de las voluntades, con todo lo que conlleva el concepto de ‘voluntad general’ que pretendió definir Rousseau y que ya sabemos que no existe, pues la voluntad general no es suma de voluntades individuales. No obstante, la Ley es el único medio conocido para tratar de evitar abusos cuando nace en un sistema participativo en el que se reparten equilibrios de poder. Generalmente en una democracia.

    Ahora bien, tercera pregunta: ¿Qué pasaría si violamos la Ley, si nos saltamos la Constitución? ¿A qué podemos recurrir si esto sucede?

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Comentarios

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